
El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, presentó el plan, después de que fuera analizado por el Consejo para la Internacionalización Empresarial de Castilla y León -formado por Administración regional y estatal a través del Icex, cámaras de comercio, cajas y cuatro grupos empresariales-, que también realizó un balance del I Plan 2004-2007, que se cierra con 3.206 empresas exportadoras y un volumen récord de 9.518 millones de euros, que representa el 17 por ciento del PIB regional.
El II Plan es más ambicioso en sus objetivos, filosofía y dotación, explicó Herrera, quien invitó a las empresas a que incorporen en sus agendas «la pasión» por una mayor presencia en el exterior y presenten con «orgullo» los productos de la Comunidad en todo el mundo. Las acciones que se realizarán en el nuevo marco se centrarán en seis ejes: información, formación, promoción, cooperación internacional, captación de inversiones e internacionalización de I+D+i, desarrolladas en casi 50 actividades.
En total, 3.206 empresas regionales venden sus productos en el exterior, frente a las 2.025 que lo hacían en 2004, cuando se inició el primer plan, mientras que el 60 de las exportaciones están ligadas a la automoción y el 40 al resto de los sectores, aunque esta dependencia ha descendido en un diez por ciento, con un mayor peso de la agroalimentación, metales o química, según el balance del plan. Por países, las ventas han bajado en cuatro puntos en la Unión Europea de los 15, si bien concentra el 80 por ciento.
En un momento de desaceleración económica en España, el II Plan «se hace más necesario y oportuno», aseguró el jefe del Ejecutivo autonómico, quien precisó que en la elaboración se han tenido en cuenta la situación económica, la complejidad que presenta la globalización, el diferencial de los precios por la inflación, la política fiscal o la energía. Además, se mostró convencido de que las empresas que ya han hecho un esfuerzo en su presencia exterior también tendrán más ventajas en el momento actual.
Diversificar los sectores hasta diez nuevos y los mercados, consolidar la actividad existente, impulsar la captación de inversiones, fomentar la cooperación internacional mediante alianzas empresariales, favorecer el aumento del tamaño de las empresas, duplicar las exportaciones en sectores no asociados a la automoción y mejorar la imagen de Castilla y León conforman los objetivos del nuevo plan, más ambicioso que el anterior, en palabras del presidente de la Junta.
Otro de los objetivos es la internacionalización del I+D+i con acciones dirigidas a triplicar el nivel de retorno de los fondos que lleguen el Programa Marco de la Unión Europea, la participación de las empresas tecnológicas en alianzas que favorezcan su desarrollo y llegar a 300 agentes, entre empresas y centros tecnológicos, en las redes nacionales e internacionales. También, habrá apoyo a proyectos sectoriales e individuales para un crecimiento personalizado y la creación de un sistema de información periódica y personalizada de los servicios.
En el plano de la diversificación, a los sectores consolidados, como la automoción, agroalimentación o químico-farmacéutico, que copan el 80 por ciento de las ventas, se incidirá en los de metales, bienes de equipo y maquinaria, madera y mueble, papel, editorial y artes gráficas, piedra natural, envase y embalaje, textil, confección, alimentación animal y obra pública y en los sectores emergentes de las tecnologías de la información y comunicación (TIC’s), movilidad, biotecnología, aeronáutica, energías renovables, logística, ingeniería o consultorías.
La prospección de un diez por ciento de crecimiento en países emergentes como Rusia, Brasil, India, China, Sudeste asiático y Golfo llevan a la Junta a considerar prioritaria la apertura a estos mercados, además de a Latinoamérica y los denominados estratégicos: donantes (EE.UU, nórdicos, Israel y Japón), países que se han incorporado a la Unión Europea y mercados de objetivos para determinados sectores, como Marruecos para la automoción.