
Valladolid.- La construcción de nuevas viviendas se redujo prácticamente a la mitad en Castilla y León, en relación al mismo mes de 2007, ante la crisis por la que está atravesando el sector inmobiliario. La situación fue similar a la del conjunto del país, según los datos que maneja el Ministerio de Fomento, consultados por Ical.
Descenso del 44,9%
En el arranque del año se concedieron visados de dirección de obra en Castilla y León para 2.157 viviendas, lo que supone un descenso del 43,6 por ciento en relación con 2007, frente a una bajada nacional del 48 por ciento, hasta las 32.198. La mayor parte de los visados de dirección entregados en la Comunidad en enero se dirigieron a obra nueva, 2.042, con una caída del 44,9 por ciento, mientras que en el conjunto de las autonomías ascendieron a 29.555, con un desplome del 50,1 por ciento.
Por último, cabe destacar que durante el mes de enero de 2008 se concedieron un total de 3.274 certificados de fin de obra en la Comunidad, lo que supone una subida respecto al mismo período de 2007 del 16,1 por ciento. La mayor parte de las certificaciones, 3.267, correspondieron a promotores privados, 2.582 sociedades mercantiles, 410 personas físicas y comunidades de propietarios, y 275 cooperativas.
Por su parte, el vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo de la Junta, Tomás Villanueva, se mostró ayer en Burgos «expectante» por conocer las políticas que adoptará el nuevo Gobierno, liderado por José Luis Rodríguez Zapatero, para intentar resolver la crisis económica del país. Así, insistió en que la falta de liquidez ha agravado la situación y el Gobierno «tiene que adoptar medidas económicas en materia política y económica inmediatas».
Villanueva señaló que el sector de la construcción residencial en España está «realmente paralizado» y «en situaciones muy complicadas». «Las administraciones públicas estamos haciendo un esfuerzo importante para, de alguna manera, facilitar al sector su desarrollo y que sufra lo menos posible pero es inequívoca ya la situación al respecto», afirmó.
En este sentido, indicó que a la industria, en general, la falta de liquidez en los mercados financieros que existe en la actualidad está generando «serias dificultades» a las empresas porque «hay un problema financiero y una escasez en los mercados», dijo. Por lo tanto, argumentó que «el dinero no sólo cuesta más sino que hay dificultades para acceder a él». Según apuntó, se trata de una crisis de la que hoy todavía no se conoce la profundidad de la misma y recordó la crisis del año 1992. «Fue una crisis que produjo de forma una desaceleración de la economía muy rápida pero también la salida de la crisis fue muy rápida», manifestó.