
Más de 2,4 millones de personas residentes en España y 300.000 empresas tenían en febrero deudas impagadas con entidades bancarias, grandes compañías o financieras por valor de 11.838 millones de euros, según datos de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef-Equifax).
Fuentes del registro de morosos de Asnef-Equifax explicaron a Efe que durante los últimos meses se ha incrementado tanto el número de personas incluidas en la lista como el de consultas realizadas, en coincidencia con la crisis de crédito y liquidez que provocaron las hipotecas 'subprime' en EE. UU. y con que no se hayan bajado tipos de interés en la eurozona.
A finales del 2006, casi 1,7 millones de personas residentes en España y 250.000 empresas mantenían deudas impagadas, mientras que el pasado verano el número de morosos ya superó los 1,8 millones, si bien el incremento se ha acentuado en los últimos meses.
El fichero Asnef pasó el pasado año de 2,9 millones de operaciones morosas a 3,5 millones, un 19,8% más, mientras que sus responsables atendieron más de 724 millones de consultas, un 76% más que en el ejercicio anterior.
En los dos primeros meses del 2008, al saldo moroso declarado ha aumentado en 1,2 millones de euros, las operaciones morosas rozan los cuatro millones y el número de altas y bajas mensuales se sitúa en 650.000, con más de 11,3 millones de registros modificados mensualmente.
Los gestores de la lista, que recoge préstamos no devueltos a partir de los tres meses siguientes a la fecha de vencimiento del plazo, esperan que en los próximos meses «la morosidad siga subiendo».
Moderada preocupación
La morosidad de empresas y familias con el sistema financiero no quita el sueño al Banco de España, pese a que en el último año se disparó un 46,5%. El motivo es que su nivel actual (0,954% al cierre de enero) no sólo es inferior al de los principales países de la 'zona euro' sino que en comparación con la anterior crisis inmobiliaria, registrada en los años noventa, su nivel resulta cuatro veces inferior mientras que su cobertura es tres veces superior. Por eso, el gobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez observa con «moderada preocupación» como los retrasos a la hora de cumplir con los plazos de devolución de los créditos contraídos «seguramente seguirán creciendo en el futuro».
Para el presidente de la Confederación Española de las Cajas de Ahorro, Juan Ramón Quintas -quien junto a Fernández Ordóñez intervino en el XV encuentro del sector organizado por 'ABC' y Deloitte, según informa Colpisa-, esa tasa de mora bien podría duplicarse con creces a lo largo del 2008, de manera que termine el año en el entorno del 2%. Para ello bastaría con que la economía creciera en la misma medida, algo que entra dentro de lo probable.